1
Comprueba el archivo original
Busca un original nítido en lugar de una captura de pantalla o una copia guardada repetidamente desde una aplicación de mensajería. El desenfoque, los bloques visibles y los artefactos de compresión existentes pueden seguir viéndose —o hacerse más evidentes— al ampliar la imagen.
2
Define el destino
Decide si el resultado es para una pantalla pequeña, una presentación o una impresión. Cada contexto influye en la atención con la que se examinarán los bordes, el texto y los detalles finos, por lo que no hay un único tamaño ampliado adecuado para todos los usos.
3
Evalúa el resultado al tamaño de visualización
Compara el original y el resultado en el lugar donde aparecerá la imagen. Presta especial atención a los rostros, las letras y las líneas finas; una vista previa que se vea uniforme no garantiza que esos detalles se mantengan bien al mostrarse a mayor tamaño.